Introducción
Este trabajo hablaremos
sobre el uso/consumo de drogas resultante de una temática compleja porque para analizarlo o
entenderlo se deben tener en cuenta la multiplicidad de formas que pueden
asumir los elementos que forman parte de la misma, entre ellos: diferentes
representaciones sociales, que se ponen
en juego, prácticas individuales y colectivas, sujetos, sustancias, contextos
socioeconómicos, políticos, culturales e ideológicos.
Partimos de una
premisa fundamental: para lograr trabajar este tema hay que tener presente una
perspectiva relacional, es decir, “la droga” no existe como algo independiente.
Por otra parte tocaremos el tema que si algunas personas
consumen drogas al punto de que no pueden manejar sus vidas, hay que
interrogarse no sobre las sustancias, sino sobre las motivaciones que tienen
esas personas para consumirlas de ese modo. Así, en el análisis del problema
hay que contemplar los motivos de consumo de drogas que pueden conducir a las
personas a tal conducta y los factores ambientales que pueden constituir una
parte importante de estos motivos.
Recordemos algo muy importante para trabajar este tema, que es, la definición de la OMS de droga: “sustancia que, introducida en un
organismo vivo, modifica una o varias de sus funciones”.
El cerebro adicto
Nueva perspectiva
A raíz de importantes
descubrimientos que empezaron en la última década del siglo pasado, se ha ido
transformando nuestra comprensión de las adicciones y la imagen del adicto. "Esto nos llevó a entender por qué
los pacientes, aunque quisieran, no podían dejar las sustancias por sí solos,
sino que realmente necesitaban tratamiento", señala la doctora Medina
Mora, agregando que éste fue un indicio importante de que las adicciones tenían
todas las características de una enfermedad. La adicción se considera hoy una
enfermedad del cerebro porque las drogas modifican la química, la estructura y
el funcionamiento de ese órgano.
Enfermedad crónica
En la primera etapa las personas utilizan sustancias para
alcanzar la euforia que
brindan, pero este consumo de drogas se convierte muy rápido en enfermedad en
quienes las utilizan en forma crónica. El
cerebro empieza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de
dependencia
Cuando se abusa de las
drogas se alteran algunas zonas del cerebro
1. El tallo cerebral
a. Controla el ritmo cardiaco, la respiración y el
sueño.
2. La corteza cerebral
a. Que procesa la información sensorial y nos
permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones
3. Sistema límbico
a. donde se aloja el llamado circuito de
recompensa del cerebro
El circuito de recompensa motiva al individuo a
repetir conductas necesarias para la supervivencia y la reproducción como
alimentarse y tener sexo.
Al ingresar en el cerebro
las drogas obstaculizan su sistema de comunicación e interfieren en el proceso
normal de intercambio de información neuronal.

La mayoría de las drogas interfieren con la actividad de
un neurotransmisor llamado dopamina,
que desempeña un papel fundamental en las sensaciones de placer.
"El
cerebro está condicionado a repetir conductas que permiten la supervivencia y
las drogas actúan produciendo una activación mucho mayor de la que ocurre en
las situaciones naturales de recompensa"
"El
cerebro pierde la capacidad de sentir placer por las recompensas naturales,
pues se acostumbra rápidamente a las dosis masivas" de dopamina que se
producen al consumir una droga, y lo hace reduciendo su producción natural, o
bien disminuyendo la cantidad de receptores que captan la señal de este
neurotransmisor.
"Cuando
el cerebro comienza a adaptarse a altos niveles de dopamina, el individuo tiene
que usar más y más droga para obtener el mismo efecto",
Es
decir, se desarrolla tolerancia a la droga
“El cuerpo es uno, y lo
que vemos como dependencia psicológica es una manifestación de los cambios en
el cerebro, que intenta adaptarse y manejar niveles anormales de
neurotransmisores". El consumo crónico de drogas deteriora el autocontrol
y la capacidad de tomar decisiones adecuadas.
Biología y ambiente
Como todo lo que influye
en nuestra salud física y mental, la propensión a las adicciones proviene de
varios factores biológicos y ambientales. "Los factores genéticos más o
menos explican 40 o 60% del riesgo total. El resto son factores ambientales,
sociales, culturales, dietéticos.
Dependencia física
Para que se desarrolle una adicción importa:
a. Lo
adictiva que sea la droga.
b. Su disponibilidad.
c. Lo
aceptable que la considere la sociedad.
Uno de sus principales
síntomas es el aumento de la tolerancia; es decir, se necesita beber más para
experimentar los efectos deseados.
La adolescencia, factor de riesgo
Como los
adolescentes suelen tomar sus decisiones a partir de las emociones y no del
juicio y el raciocinio, es más probable que abusen de las sustancias.
El problema principal es que en esa etapa
de desarrollo el cerebro es mucho más vulnerable.
"La adolescencia es una época en la que se
están desarrollando todas las conexiones y exponer el cerebro a las drogas a esa
edad tiene consecuencias mucho más dañinas", indica la especialista.
Los adolescentes no deben ni beber, ni fumar, ni usar
drogas y qué tenemos que trabajar con todas la políticas públicas que nos
ayuden a protegerlos.
Problemas mentales y vulnerabilidad
"Sabemos que existe
un gran porcentaje de comorbilidad (es decir, de presencia de dos trastornos
simultáneos: la adicción y una enfermedad mental)"
Por ejemplo: si en su adolescencia prueba el
alcohol y descubre que éste reduce la ansiedad, confundirá ese efecto con la
solución de sus problemas y será mayor el riesgo de que desarrolle dependencia.
Ya adulto seguirá teniendo el problema de la ansiedad y además una adicción.
Consecuencias conductuales, familiares y sociales
"No solamente el circuito que calcula la recompensa
se ve afectado", dice Rubén Baler, "sino también los relacionados con
el aprendizaje, con la memoria, con el control de emociones, con la toma de
decisiones; son varios circuitos. Todos interactúan entre sí y muestran una
disfunción en el adicto".
No se intenta resolver únicamente el problema
bioquímico, sino considerar al individuo y su contexto: su familia y su lugar
de trabajo. En definitiva, se requiere una terapia multidimensional que procure
entrenar nuevamente un cerebro que aprendió algo totalmente anormal, pues la
adicción, en última instancia, es una enfermedad de aprendizaje.
El mejor enfoque: la prevención
"Evitar todo lo que
sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es
positivo"
"Todo lo que promueve
un ambiente saludable por fuerza va a reducir el riesgo absoluto de abuso de
sustancias"
Resumen
Hablamos de las investigaciones
desarrolladas en las últimas décadas en el campo de las neurociencias y que han aportado la evidencia necesaria que
permite sustentar una relación íntima entre las estructuras cerebrales y las
conductas asociadas con el consumo de drogas, además de la predisposición, los
efectos a corto y largo plazo que puede causar el consumo de sustancias y la
importante participación de los factores medioambientales, así como la PREVENCIÓN
es el camino para el futuro.
Anexo
¿Por qué has elegido
ese tema?
Porque el tema
del funcionamiento del cerebro se me hace fascinante, porque el cerebro tiene
que ver con TODO, de hecho estar felices
tiene un proceso muy complejo en el cerebro hasta el punto que se requiera una droga … y si
llevarte a una felicidad relativa.
¿De dónde partiste para empezar a escribir?
De leer el texto científico que se me proporciono
y después de investigar un poco más para entender de manera adecuad el tema y convertirlo
en un texto académico para que sea mas sencillo de leer.
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